sábado, junio 09, 2012
Circo
Después de mucho meditar era el preciso momento
comencé el ritual, lentamente, frente al espejo
con la dedicación de un artesano
fui cerrando el circulo.
Bajando en el ascensor mis manos temblaban
un leve escalofrío recorría mi espalda:
Hoy era el día.
Salí a la calle. Era un payaso:
Tenía nariz de payaso,
mi cara estaba perfectamente maquillada
mis pantalones y tiradores de payaso brillaban
y mis enormes zapatos también.
Mi perro imaginario saltaba de alegría al verme.
Lo había logrado.
Caminé lentamente por Juramento,
y al llegar a Obligado sentí que algo no estaba bien.
Miré a mi alrededor y comprendí
que el mundo era un circo
en el sobraban payasos y estos
no se ríen jamás de otros payasos.
en
12:39 a. m.
Publicado por
Judak
