domingo, mayo 22, 2011
Orgullo
Guarde las metáforas, historias y versos. Miré una pequeña telaraña en la pared, casi sin importancia al enorme trabajo de aquel insecto, mientras ella con gracia comentaba que todo lo que deseaba, llegado el momento, se materializaba como por arte de magia.
Acto seguido percibí que no podía dejar de observarla. No quise caer en evidencia y cambie de tema. Apure el sorbo de una cerveza que rozaba la temperatura ambiente. Encendí otro cigarrillo, evitando mirarla a los ojos. Ella seguía hablando, aquel comentario ya era agua pasada. Yo miraba sus manos y la manera con la que jugaba con las cerillas. Miraba su escote, su sombra en la pared.
- Esas no eran maneras de ir por la vida. Pensé.
Quince minutos después me encontré absorto, deslumbrado por todo lo que traía consigo. Intentando saberlo todo, indagando, con interés. Escuchando atentamente todo lo que ella comentaba.
Sentí un escalofrío y levante la mirada y la encontré perfecta.
-Ella no podía tener razón.
Siempre fui un tipo orgulloso, que aprendió a bajarse de los trenes en movimiento sin hacerse un rasguño.
Salí de aquel Bar a tomar un instante de aire. Respiré hondo y percibí todo el peso de la madrugada sobre mi piel, y no había melodía sonando en mi cabeza que la acompañe. La observe a través de la ventana, nuevamente. Allí estaba, jugando con la huella mojada, que el vaso habia dejado sobre la mesa.
Lentamente empece a caminar, como aquellos cangrejos de Veracruz.
Apure el paso, y no volví a verla nunca mas.
en
7:18 a. m.
Publicado por
Judak
