domingo, septiembre 14, 2014

Un día cualquiera

Un día
cualquiera
sale el sol.
Un día cualquiera sale el sol
y aquellas condenadas nubes se abren.
Aquellas condenadas nubes se abren
y la ciudad despierta.
Un día cualquiera, la ciudad despierta,
y todo sigue exactamente igual.
Todo sigue igual y el mundo
sigue redondo, gira perezoso,
pero vos,
y yo,
vos y yo
nos encontramos.