Un año más en el aire..
Un año más en los escenarios, en la vida, en la calle, los bares. Un año más remando hacia lo divino y lo incierto, como aquellos buscadores de oro, que siempre acabo citando.
Sigo hambriento y con ganas de seguir componiendo la banda sonora de la vida real y cotidiana.
Este año me arañó la piel, me puso de rodillas y a la vez me abrió las ventanas de la pequeña y buscada felicidad. Aquella que dura un instante y equilibra la balanza. Fue un gran año: complejo y vertiginoso y me dejo subir un par de escalones, sentirme completo y sereno.
Si intento hilar fino, salí hecho. Es hora de doblar la puesta e ir a por todas.
Fue un gran año, amigos, y es una suerte haberlo compartido con todos ustedes.
Sigamos en sintonía, brindando por la gasolina que nos aportan aquellas pequeñas victorias diarias, que a fin de cuentas son las que nos mantienen en pie y con una sonrisa.
Salud, amigos. Hoy más que nunca, brindemos por todo lo que vendrá.