Una mujer
bebe café en un bar
a pie de calle.
El último suspiro
del sol
acaricia sus pómulos,
la describe perfecta y única
mientras lee a Kundera.
La gente sigue su guión
sin reparar
en que el mundo
puede desaparecer
esta misma noche.
Llevo minutos mirándola:
la vida vale un instante.