Cuando tu corazón
corre el peligro de salir catapultado
por tu boca
y lloras rios enteros, en un instante,
con tan solo imaginar lo que podrías perder.
Cuando la ciudad se convierte en una sordida imagen
y todas las palabras se visten de monosílabos.
Cuando toda tu historia se derrumba,
y un suspiro helado recorre tu espalda,
estremeciendo tu alma y tus entrañas,
cuando quieres gritar y no eres capaz,
y todo tu mundo carece de sentido
comprendes de una vez por todas
lo que en realidad importa.