Dicén que a esta hora
hay que pedir un deseo
yo solo pido ser feliz.
Me abuso, de paso:
quiero tambien descansar
dormir 8 horas seguidas,
y si es posible con tu piel, sobre la mía.
Y que el aparato que regula mis latidos funcione sin tregua
y ya que estoy, que el mundo no duela en cada esquina
en que la canción perfecta me espere, después de aquella carrera
que dura toda una vida,
y que el vino nunca se acabe, mientras toco el cielo raso de un bar
que no es tan raso.
Con la frialdad que caracteriza a los villanos, actuar como ellos
y dormir sin pesadillas, y reirme de aquel cielo que solo alberga condensación
y verte desnuda en mi cama, fotografiarte en mis retinas,
grabarte en mis huesos,
tatuarte un beso
y aquella dulzura
que aun guardo bajo llave.