lunes, enero 27, 2014

Ausencia


Y ahora abunda el tiempo
sonríen las malas lenguas
el silencio cubre el cielo raso.
El mundo no tiene los huevos suficientes
para entrar por la ventana y
las palabras caen, una por una
desde los estantes al suelo,
desde mi boca hacia la nada.

Fumo en la cama,
un cigarrillo por recuerdo,
y me tumba la fragilidad.
La cobardía de aquellas puertas
cerradas con llave,
el "la pelota es mía
y juega con ella, 
quien yo quiera".

Para ser un principiante cargo ya
con demasiadas despedidas.

Te quise bien, y acabé mal.
Agotado de regar flores de plástico,
engañado por un corazón,
que solo bombeaba agua.

Esta noche la ciudad es ausencia
es un millar de individuos
que ni siquiera se tocan.
Esta noche la ciudad es esta casa:
entendí todo,
tarde
y mal.