Despues de varias semanas pude dormir como un león. Venía de una maratón vital intensa y hasta peligrosa. Demasiadas cosas por hacer, demasiada vida para quemar y muy poco tiempo que perder. Me desperté tarde y desayuné en condiciones: Estoy sospechosamente contento y sereno.
No es para menos. Anoche estuve parloteando y tocando en El Estudio Radio, relajado, como quien habla con gentes divinas en el living de su casa, con unas cervezas.
Es una enorme alegría encontrarse con gentes que disfrutan realmente lo que hacen, más allá de los relojes.
Esta noche me espera una gran noche:
Me presento con las nuevas canciones de antes, y una nueva big band en Espacio Dada.
Aun no puedo creer a donde nos han llevado las canciones, aunque siempre dije que nosotros somos el nexo entre ellas y quien las escucha. Si un de todas las canciones que hago... si tan solo una te toca la fibra o te lleva a un sitio común, entonces he triunfado.
De pronto todo funciona. Mi vida sigue siendo un completo desastre, pero va hacia una extraña dirección, y apuesto por ella sin esperar nada, como aquellos buscadores de oro que pasan horas bajo el sol, sabiendo que en cualquier momento se pueden sorprender.
Me siguen encantando las sorpresas.
Aquellos curiosos pueden darse una vuelta por Espacio Dada esta noche, tomar algo y escuchar aquellas partecitas de mi. Están todos más que invitados.
Salud!
Andrés Judak & Cía en Espacio Dada