que te besa y te golpea con la misma intensidad.
Está vez me tocó a mi, quedar en el suelo.
Este invierno de guerra casi acaba con mis ganas.
Te espere mil noches y hasta hoy te gano el frío.
Sorteando huracanes, exhausto y en pedazos llegué hasta aquí,
Hasta sentarme sobre mis ilusiones,
Fumarlas en pipa,
contando hasta mil.
El amor surje sin más,
se carga los principios y no entiende de razones,
no evalúa los daños.
El amor sucede.
No hay punto medio o equilibrio y se ama como se puede,
y el que no sabe se lo inventa.
Hoy me estreno como un soldado
al servicio de todas las causas perdidas:
Doy fe que estoy preparado,
no pudo conmigo este invierno, ni está cuidad, ni la tuya.
No pudo conmigo la soledad y la resaca,
el infierno helado en el que dormí,
hasta encontrarte.
No quiero olvidarte,
ni volver a mis andanzas:
Un clavo no saca a otro clavo, es mas,
un clavo no borra la memoria, las palabras, las cicatrices.
No abre las ventanas para que entre el sol,
no sacia la sed, no cura jaquecas.
Hay clavos hermosos, brillantes, delgados, impolutos
audaces y verborragicos. Apasionados, prohibidos...
pero yo quiero el mío:
clavado en mi pecho, tal y como es, para siempre.