sábado, abril 07, 2012

Cura de sueño

Y te escribí textos
odié al mundo y sus caprichos
me tumbe una botella de expectativas
me doblé al límite de la ruptura
pero no me rompí.
Cerré mis ojos 
conté hasta mil.
Tirando todo lo que soy en una cama
fui apagando uno a uno mis sentidos
hasta sentir solamente el latido de mi corazón
arrítmico y desafinado.
Me aislé poco a poco en el silencio de mi casa
y dormi.
Dormí como aquellos vividores después de sus naufragios,
como los soldados que vuelven a casa.
Dormí un día entero
y todo mi cuerpo lo hizo conmigo.

Entró el mismo sol, testigo, por la ventana
de pronto hoy ya no era ayer.
Al despertar
seguías toda.