Buenos Aires, 9 de agosto de 2011
Y aquí sigo..
Mis días se asemejan a un rompecabezas
al que le faltan piezas,
cuerpo a cuerpo busco entre todas las mujeres
aquel gramo de delicadeza, aquel equilibrio
que solo los trapecistas de elite conocen.
Vuelvo a pensar que lo peor aun no ha pasado
y vendrá, para colmo, de la mano de aquello mejor
que siempre esta por venir.
Sigo con hormigas en los bolsillos
y esos rebobles que el corazón me da mientras duermo
intentando que lo escuche,
para subir de una vez por todas a alguno de esos trenes
que solo conducen a un lugar.
Me reafirmo en el piensa mal y acertarás
cuando a regañadientes confio, y me quito la armadura,
y el sol me quema la piel, y el vino me hidrata las corneas,
y el amor vuelve a romper mi corazón.
Aquí estoy. Aquí sigo. Persiguiendo aquella linea
algunas veces recta, otras punteada
intentando recordar todos los días,
pellizcando mi brazo, y limpiando mis heridas
contando hasta diez,
respirando profundo, para poder salir a la calle
y seguir
como hasta hoy.