miércoles, agosto 31, 2011

Buenos Aires, 3:32 Am

Son las 3 de la madrugada en mi planeta
y no logro dormir
mientras los ladrones ríen y los amantes se esconden,
mientras un perro ladra a varias calles
noche tras noche, con la misma exacta tonada
tengo hambre y no estas cerca.

Enciendo un cigarro
y entre tanta oscuridad disfruto
de aquella diminuta luz
mientras recuerdo las camas en las que fumé y sus naufragios:
tantas vidas se quedaron en aquellos mares, tanto de todo.

Pasaron más de 10 mil noches y aquí estoy,
escribiendo una nueva historia. Ninguna es mejor que esta, como siempre,
hasta que me demuestres lo contrario.

La ciudad duerme y los demás sueñan con ganar la lotería,
con comprar amor, con rentar el mundo
mientras dibujo con el humo un futuro
benevolente con mi pasado
hasta que me gane el sueño.
Me basta con unas horas
para vencer la tregua
y despertar nuevamente con ganas.

Estos días se tornan extraños desde que te encontré
solo giran en torno a verte y descifrar tus ojos
para un tipo como yo, supongo, que no están nada mal
logré tu atención sin trampas ni artilugios.
De pronto te pienso mas de la cuenta y no me asusta
creo que es hora de dejar por un tiempo,
la armadura en el placard.

Quizás haya encontrado la cura para este insomnio:
- Mañana te invitaré a dormir.