(Al parecer no aprendí nada. Falte a todas las clases en las que enseñaban a formar filas, cerrar la boca y aceptar un rol),
Nosotros:
Fugitivos,
noveles,
principiantes,
apoderados de un oficio que no impone reglas,
borrachitos de un club de deudores,
nubarrones de ideas,
imprescindibles.
Loquitos,
emergentes,
prometidos,
la utopía constante, de no acabar como el resto,
el sueño de dormir, sin pesadillas
en mares de raso.
Sangre, sudor y promesas
tinteros, cuerdas, partituras,
olivettis cansadas,
del vapuleo constante,
que dicta el fuelle.
Ustedes, maestros de la mecánica de la respiración: Por favor, nunca lean el periódico que vendemos.
