martes, julio 13, 2010

Cero

Causa y defecto.
Errores forzados.
Me muerdes los labios,
muero en el intento.

Acabé agotado de alimentar noches y amaneceres
con pieles que no quitan la sed,
con el consuelo de los tontos 
por que en tu vecindario el roto y el descosido
ya no apagan incendios.

De canciones que comienzan y terminan en la cama
de una soledad pedante y caprichosa, que no cae 
en doce asaltos
y la letra pequeña de un desengaño ya amortizado
y un ticket firmado por otro exilio, con un corazón
durmiendo en las cajas de mi mudanza.

Aun no resuelvo el crucigrama en el que el tiempo
siempre tiene de aliado a los relojes
Sigo tropezando con las mismas montañas.
Respiro y resuelvo 
empezar desde cero
-a la izquierda