(Las nubes que en breve veré desde arriba, en Villa Urquiza)
Nuevamente maletas y despedidas. La cabeza se toma unas vacaciones merecidas, sin fecha de caducidad. Nuevamente voy a ver pasar las nubes desde arriba, con previa escala en Don Santiago de Chile, para aterrizar finalmente en el New York de Frank Sinatra.
Buenos Aires me dio unos meses completos y profundos. Entrañables y esperanzadores, donde volví a encontrar todas esas pequeñas cosas que formaban una vida, anterior a mi exilio Madrileño.
Estoy en el bucle del todo. Luego de estar viviendo mi segundo invierno consecutivo marcho con las canciones a la tierra de la hamburguesa, para que estas tomen un poco de sol.
El disquito esta casi, casi a punto de caramelo y pocas pendientes me dejo. Por ahora.
Veremos como nos trata este semestre, en la escuela de la improvisación.
(Volveré y seré sillones)
Abrazos y besos a quien corresponda.
