Silencio.
Entre petardos y corazones descorchados,
escucho a mis arterias bombear armonías.
Estos días se disfrazan de años
y en unos años, este se acaba.
Siempre me estoy despidiendo,
pero siempre me quedo,
anhelando estaciones, despedidas
pañuelos y regresos.
Desearia ver detrás de tus ojos
cuando los cierras, sentir que ves en mi
quizás solo así comprenda todo.
No nací para cargar con todo lo que creen que soy,
no vine a este mundo a sufrir,
a elegir, a distinguir. No cabe todo aquello en mi pecho.
Solo soy un tipo duro, de ventrículos blandos
que sigue en busca el amor, aunque le teme.
Pesa la vida, pesa la nostalgia, el camino recorrido
pesa ver almas por el retrovisor,
mientras persigo algo que quizás ya olvidé:
me embriagó Madrid, me embriagó Buenos Aires,
me dejaron en el fondo de un cajón
que jamás volví a encontrar.
Firmé un acuerdo y dejé todo para pasado mañana
el publico quiso oír y yo no quise cantar,
me acosté con colegialas, para sentirme un colegial
y no encontré mas que pis.
me bebí bares enteros, para limpiarme la conciencia
me dormí por un mes, me desperté ayer.
Madrid, 28, 30 dic / 04 ene 2010