Pienso en ti. En mi, contigo Demasiadas veces al día.
Nunca supe ponerme a la altura, de tus alturas.
Nuestra historia se escribió sobre papel de fumar,
se grabo sobre una piedra que fue erosionada
en hielos que se derritieron, en una copa.
Pienso en el año 1996
Pienso en el año 1996
duermo en noches que rompí, perseverante
y no hay quien me traiga de vuelta.
Nos colgábamos de la luna a todas horas
me mordías la boca, me dabas lecciones,
el amor pleno, era la pura concentración,
para no morir antes de tiempo.
Yo aun soñaba, y la vida no era aburrida
era mas bien la paradoja del trabajo mal hecho.
Y bastaba.
La curiosidad mato al gato, al ratón y a su dueño
los días fueron una carretera sin pavimentar,
planos, artificiales por naturaleza, año tras siglo.
Sonaron diez canciones del verano,
unos ocho nueve San Valentines desnutridos.
Y el poeta que fui, se cortó la coleta, se afeito,
se inscribió a la lista de la compra de las almas,
cumplió el horario en el hormiguero,
hipotecó las metáforas, dejó su biografía por la mitad,
se convirtió en una raya mas, en un paso de peatones.
El tiempo nos regaló algunas canas y algo de mediocridad,
ahora soy el padrino solitario de un árbol genealógico anormal.
Aunque de madrugada, al volver a casa, sigo buscando tu balcón.