Parte 1: Mis comienzos musicales

Fuimos Rockers
Fuimos "Rockers", desde el primer momento en que nos vimos. Yo tenia poco más de 12 años. Nunca habia tocado un instrumento y sin embargo me sentía músico. Creo que era una cuestion de principios. Ya en el colegio primario teniamos eso de la musica dentro.. (En un acto hicimos una version de la canción del estudiante , con instrumentos hechos de telgopor ). Damián siempre fue más Morrison que yo. Vivia como tal a su tan corta edad. Compartiamos aula, patio y vivencias. Yo tenia mas madera de drummer, ya que no me enteraba de nada, y estaba más al loro de todo lo que tenía que ver con las chicas y la popularidad.
Conocimos al Mastandrea en el cumple de Damián. El tipo me dijo: Te llamás Paul, como... (-) . Congeniamos bastante bien y rapido. La novedad era más fuerte que todo lo que teniamos alrededor. La musica como principio de todo. De alguna u otra forma lo sabia de antemano. Lo comprobé cuando, en casa de Mastandrea me senté por primera vez en su batería, (una Mitello, de fabricación nacional, color azul). De alguna u otra forma, aquel día supe que iba a hacer música.
Los comienzos musicales no fueron nada fáciles. Solo contábamos con el talento y la dirección musical de Mastandrea. Damián y yo estábamos verdes (fluorescentes), pero la novedad fue la motivación. La novedad de sentirse diferente, de intentar ver las cosas de otra manera. De vivirla y componerla.
Aun recuerdo como se veían las calles, como se podían sentir los aromas. Todas las cosas que nos rodeaban habían, de alguna u otra forma, cambiado de latitud. Nos sentíamos estrellas. Era increíble caminar por las calles de siempre. Las que nunca se habían movido de ahí, y verlas de otra forma.
De alguna u otra forma nos instalamos en casa de Mastandrea. Era como un refugio, donde podíamos estar a nuestro aire. Fue el hogar de las primeras canciones. De nuestro aprendizaje. Los vecinos, bah.
Conocimos al Mastandrea en el cumple de Damián. El tipo me dijo: Te llamás Paul, como... (-) . Congeniamos bastante bien y rapido. La novedad era más fuerte que todo lo que teniamos alrededor. La musica como principio de todo. De alguna u otra forma lo sabia de antemano. Lo comprobé cuando, en casa de Mastandrea me senté por primera vez en su batería, (una Mitello, de fabricación nacional, color azul). De alguna u otra forma, aquel día supe que iba a hacer música.
Los comienzos musicales no fueron nada fáciles. Solo contábamos con el talento y la dirección musical de Mastandrea. Damián y yo estábamos verdes (fluorescentes), pero la novedad fue la motivación. La novedad de sentirse diferente, de intentar ver las cosas de otra manera. De vivirla y componerla.
Aun recuerdo como se veían las calles, como se podían sentir los aromas. Todas las cosas que nos rodeaban habían, de alguna u otra forma, cambiado de latitud. Nos sentíamos estrellas. Era increíble caminar por las calles de siempre. Las que nunca se habían movido de ahí, y verlas de otra forma.
De alguna u otra forma nos instalamos en casa de Mastandrea. Era como un refugio, donde podíamos estar a nuestro aire. Fue el hogar de las primeras canciones. De nuestro aprendizaje. Los vecinos, bah.