
Ya estamos de nuevo en Madrid. Este tiempito en New York me vino como aire a los pulmones. Estuve con mi hermano y mi cuñada, mis padres y me coroné legalmente como padrino de la pequeña Sofía.
Los viajes siempre enriquecen al alma y al corazón, y este fué un viaje muy grato. Lleno de emociones, charlas, comidas, reencuentros...
Podrán pasar muchas cosas en tu vida, muchas lunas, muchos desencuentros, sueños, canciones y poemas, pero tu familia...siempre estará ahí para vos.
Y asi fue, que desembarque en la gran manzana otra vez, disfrute de todos los ratitos en cada milimetro de la cuidad, con mi gente. Entendí muchas cosas de aquella gran cuidad y de su gente. Muchas.
El balance es más que satisfactorio. Soy feliz.
Luego de una etapa un poquito Down, me siento otra vez en camino: Gracias a mi familia por la energia que naturalmente me trasmite.
No queda mucho más por decir. Intento resumir este viaje: Inolvidable.
Sigo en camino, con mi dollar de la suerte.
Un abrazo pa´todos, gentes.